| 1 cuota de $22.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.000 |
| 3 cuotas de $7.333,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.000 |
| 2 cuotas de $11.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.000 |
| 6 cuotas de $4.845,13 | Total $29.070,80 | |
| 9 cuotas de $3.507,04 | Total $31.563,40 | |
| 12 cuotas de $2.848,82 | Total $34.185,80 | |
| 24 cuotas de $1.943,24 | Total $46.637,80 |
| 6 cuotas de $5.073,57 | Total $30.441,40 |
| 6 cuotas de $5.420,07 | Total $32.520,40 | |
| 9 cuotas de $4.126,71 | Total $37.140,40 | |
| 12 cuotas de $3.427,23 | Total $41.126,80 |
| 18 cuotas de $2.210,63 | Total $39.791,40 |
Una madre de peinado alto lleva a su hijo en brazos, la boca apoyada en la cabeza casi rapada del chico, bajo un paraguas que el borde corta por arriba y por la izquierda: el objeto ordena la hoja y las figuras quedan debajo. El título viene de siete obras de teatro sobre la poeta Ono no Komachi, del siglo IX. En la de la lluvia, un poema suyo hace llover y ella se refugia bajo el paraguas que le sostiene su sirvienta. Utamaro cambió a la poeta y a la sirvienta por una madre y un hijo de Edo; de la leyenda quedó el paraguas. Es la mitad de un espejo: en el capítulo 5, un marco de mármol le corta la escena a Mary Cassatt.
Se reproduce la hoja entera, tal como la guarda cada museo: el papel con sus años, los sellos y los márgenes. No se recorta, no se retoca ni se empareja el color. Recibís una lámina nueva de una estampa vieja, con los años de la estampa a la vista.
De Kitagawa Utamaro (ca. 1754–1806) ni siquiera se sabe dónde nació. Empezó con estampas de mujeres y libros de historia natural, como uno de insectos de 1788. Hacia 1791 dejó los libros y se concentró en retratos de mujeres de medio cuerpo, una sola por hoja, cuando lo habitual eran los grupos: es el encuadre cerrado de esta lámina. En 1804 publicó estampas de la esposa y las concubinas del caudillo Toyotomi Hideyoshi; lo acusaron de ofender su dignidad y lo condenaron a cincuenta días esposado. Murió dos años después. Mary Cassatt encontró en sus hojas otra forma de mostrar la vida diaria de las mujeres.
De la leyenda quedó el paraguas.
Lo demás es una madre de Edo.
