Artaud: el disco que Spinetta hizo para romper el rock por dentro.
En octubre de 1973, Luis Alberto Spinetta publicó un disco con nombre de poeta maldito, firmado por una banda que ya casi no existía. Artaud no se parece a nada: es la libertad hecha canción, y medio siglo después sigue siendo el techo del rock argentino.
Hay discos que son canciones juntas; Artaud es un estado de ánimo entero, grabado. Spinetta lo editó en octubre de 1973, lo firmó como Pescado Rabioso aunque la banda ya casi no existía, y lo construyó alrededor de la figura de Antonin Artaud, el poeta francés al que la cordura le quedó siempre chica.
¿Quién fue Antonin Artaud?
Antes que el disco, hubo un libro. Spinetta había leído a Antonin Artaud (1896–1948), el poeta, actor y dramaturgo francés que inventó el “teatro de la crueldad” y pasó años internado en psiquiátricos. Artaud escribía desde el borde: contra la razón ordenada, contra la sociedad que encierra lo que no entiende. Spinetta no quiso musicalizarlo. Quiso responderle — tomar esa intensidad y convertirla en otra cosa, más luminosa, sin perder el filo.
De hecho, en la presentación del disco repartió entre el público un manifiesto, “Rock: música dura, la suicidada por la sociedad” — cuyo título ya era una respuesta a Artaud: calca el del ensayo del francés sobre Van Gogh, “el suicidado por la sociedad”. El disco es esa conversación hecha música.
Un disco que no entra en ninguna caja
Hasta la tapa de Artaud se sale del molde: el arte original tenía un contorno irregular, recortado, que no encajaba en las bateas de las disquerías. Era una declaración: esto no se acomoda a tus medidas.
Adentro pasa lo mismo. Conviven la guitarra acústica desnuda y los arreglos más ambiciosos del rock argentino de la época. Hay canciones de tres minutos y hay una “Cantata de puentes amarillos” que dura casi nueve y cambia de piel varias veces. Spinetta toca casi todo y canta como si pensara en voz alta.
Las canciones: un mapa para perderse
“Todas las hojas son del viento”
El corazón luminoso del disco. Una idea simple y enorme: nada nos pertenece, todo está de paso. El verso que le da título — “todas las hojas son del viento” — es de esas frases que una vez que las escuchás, te acompañan siempre. Es, justamente, la imagen que llevamos a nuestra remera homenaje.
“Cantata de puentes amarillos”
La pieza más ambiciosa: casi nueve minutos que cambian de clima varias veces. Es Spinetta demostrando que una canción pop podía tener la arquitectura de una obra clásica sin dejar de latir.
“Bajan”
Guitarra y voz, nada más. Una de las canciones más amadas del cancionero argentino: la prueba de que Spinetta podía tocar lo más hondo con lo más simple.
“Cementerio Club” · “Las habladurías del mundo”
El lado más eléctrico y filoso. Acá el disco muerde: el ruido del mundo, las miradas ajenas, la presión de afuera. Artaud entero respira entre esa furia y esa calma.
Por qué Artaud sigue siendo el techo
En encuestas de críticos y músicos, Artaud aparece una y otra vez como el mejor disco de la historia del rock argentino. Pero las listas importan poco. Lo que importa es que sigue sonando vivo: cada generación lo redescubre y siente que les habla a ellos.
Para dimensionar esa libertad alcanza con cómo lo presentó: un domingo a la mañana en el Teatro Astral, Spinetta solo con una guitarra acústica, y en los intermedios se proyectaban películas mudas como Un perro andaluz y El gabinete del doctor Caligari. Un recital de rock a las once de la mañana con Buñuel en los intervalos: eso es Artaud.
Todas las hojas son del viento.
Spinetta · Artaud, 1973
Escucha guiada (15 minutos)
- “Bajan”: empezá por acá. Voz y guitarra, nada más. Si esto no te toca, esperá a la noche y volvé.
- “Todas las hojas son del viento”: la frase que resume todo. Dejala sonar dos veces.
- “Cantata de puentes amarillos”: con tiempo y sin apuro. Es un viaje, no una canción.
- “Cementerio Club”: para sentir el filo eléctrico del disco.
Tip: Artaud funciona mejor entero, de noche, sin interrupciones. No es disco de fondo.
Playlist: Artaud completo
Artaud completo, de punta a punta. Como Spinetta lo pensó.
Homenaje Métrica
Remera Spinetta · Artaud
El campo vibrante de Artaud hecho remera: líneas que respiran como hojas en el viento. Serigrafía artesanal sobre algodón peinado. Hecho en Argentina.
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Preguntas frecuentes
¿Por qué el disco se llama Artaud?
Por Antonin Artaud, poeta y dramaturgo francés. Spinetta lo había leído y armó el disco como una respuesta a su mirada sobre la locura, la creación y la libertad.
¿Artaud es un disco solista o de Pescado Rabioso?
Salió firmado como Pescado Rabioso en 1973, aunque la banda ya casi no existía: Spinetta lo grabó casi todo, con sus ex compañeros de Almendra (Emilio del Guercio y Rodolfo García) como invitados. Hoy se lo considera, en espíritu, su primer gran disco a nombre propio.
¿Por dónde empezar a escuchar Artaud?
Por “Bajan” y “Todas las hojas son del viento”. Después, cuando tengas tiempo, la “Cantata de puentes amarillos” completa.
