El río que le dio el nombre a la Argentina. Seis cartas náuticas del estuario, del siglo XVII al XVIII. Elegí la que te lleve — o llevalas todas.
El Río de la Plata no es un río: es un estuario tan ancho que la primera vez que se lo cruza no se ve la otra orilla. Un mar sembrado de bancos que no se ven —el Ortiz, el Inglés— donde encallaron flotas enteras. Durante el siglo XVIII, la corona española se propuso entender ese río: medirlo, sondarlo, dibujar sus canales y sus bajos.
Braza por braza, antes de que existiera la Argentina.
En 1769, por orden del gobernador Bucareli, la Real Armada levantó el estuario entero. Cada ensenada —Maldonado, Barragán—, cada puerto —Montevideo, Colonia—, cada sonda en brazas, dibujado a pluma por los pilotos del Rey. Cartografía como forma de conocimiento: la puerta de agua a Buenos Aires.
Doscientos cincuenta años después, restauramos esas seis cartas y las imprimimos acá, en el taller, una por una. Elegí la que quieras colgar.
De la mirada europea de 1630 a la hidrografía precisa del s. XVIII. Impresión pigmentada sobre papel Schoeller Coated Mate, A3 (30×42 cm). Cada una, $22.000.

La otra colección cartográfica de Métrica: seis cartas españolas de las Islas Malvinas del siglo XVIII, cuando las islas se administraban desde Buenos Aires. Mismo taller, mismo papel A3. Cada una, $19.000.
Si te llevás la serie entera, sale bastante menos que carta por carta.
Recibís una lámina nueva, impresa a mano en el taller Métrica con tintas pigmentadas sobre papel Schoeller Coated Mate — lo envejecido es el documento que se reproduce, no el papel que te llega. Reproducción fiel en máxima resolución, sin retoque. Originales de dominio público, restaurados y curados por Métrica.
Métrica · Mar del Plata, Argentina