Cuatro cartas levantadas por la Real Armada entre 1780 y 1792, cuando España salió a medir lo que había imaginado. Tres son manuscritas, dibujadas a bordo con la costa a la vista, y una llegó a la imprenta: Puerto Deseado, el Estrecho levantado por Alcalá Galiano y Belmonte, el mismo Estrecho grabado en Madrid y Tierra del Fuego relevada por Elizalde. Ni monstruos ni gigantes: tinta parda, sondas en brazas y referencias numeradas.