Suzuki Harunobu trabajó en Edo, la actual Tokio, y murió en 1770. En 1765 un grupo de aficionados ricos encargó calendarios ilustrados para intercambiar en Año Nuevo, y en esas hojas la estampa pasó a imprimirse a todo color, con un taco de madera distinto para cada tinta. Se las llamó nishiki-e, estampas de brocado. Dibujó mujeres y muchachos del mundo flotante, figuras livianas, casi sin peso, y muchas veces una leyenda clásica vestida con la ropa del día.