Suzuki Harunobu · Edo, 1765–1770
En el ángulo, un sello rojo: el del japonés que vendía estampas japonesas en París.
A3 (30×42) · A2 (42×59) cm · Schoeller Coated Mate 200 g · Impresión pigmentada
Una mujer alta, de pie, con la cola del kimono abierta sobre el tatami; sentada frente a ella, la criada levanta la vista y le habla con la mano. Detrás, un koto apoyado contra la pared y un biombo con grullas; arriba, un poema dentro de una nube. El museo no describe la escena, pero la hoja trae otro dato: abajo a la izquierda, un sello rojo redondo con los caracteres 林忠. Es el de Hayashi Tadamasa, que figura en la procedencia: uno de los primeros japoneses que comerciaron arte japonés en Occidente. Llegó a París para la Exposición de 1878, se quedó, y sus estampas fueron motor del japonismo.
Se reproduce la hoja entera, tal como la guarda el museo: el papel con sus años, los márgenes y los sellos de quienes la tuvieron. No se retoca ni se empareja el color. Recibís una lámina nueva de una estampa vieja, con sus años a la vista.
Cómo está hecha
OriginalXilografía en color sobre papel, década de 1760
FuenteThe Cleveland Museum of Art · 1921.336 · Open Access (CC0)
ImpresiónPigmentada, 12 tintas, en nuestro taller de Mar del Plata
PapelSchoeller Coated Mate 200 g
EntregaSin marco, en tubo rígido
La historia
Suzuki Harunobu (ca. 1725–1770) trabajó en Edo, la actual Tokio, y murió en 1770. En 1765 un grupo de aficionados ricos de la ciudad encargó calendarios ilustrados para intercambiar en Año Nuevo, como era costumbre, y en esas hojas la estampa suelta pasó a imprimirse a todo color, con un taco de madera distinto para cada tinta: de cinco a ocho, a veces diez. Se las llamó nishiki-e, «estampas de brocado». Su nombre quedó unido a ese salto. Dibujó sobre todo mujeres y muchachos del mundo flotante —los barrios de placer, el teatro, la calle—, figuras livianas, casi sin peso, y muchas veces una leyenda clásica vestida con la ropa del día: el mitate.
Una señora, una criada, un koto.
Y el sello de quien la llevó a París.