Cartas náuticas históricas · Santa Cruz
Una bahía abierta al sur de Deseado y su fondeadero Campana.
A3 (30×42) · A2 (42×59) cm · Schoeller Coated Mate 200 g · Impresión pigmentada
Bahía Laura, con el fondeadero Campana. La relevaron el balizador Alférez Mackinlay, al mando del teniente de navío C. A. Braña, en 1916, y el cañonero Patria, del capitán de fragata J. E. Cánepa, en 1924. Esta es la segunda edición, de 1928, dibujada por O. Pereyra. Casi toda la hoja es agua sondeada: cientos de números de profundidad y, sobre la costa, dos vistas dibujadas para reconocerla.
Documento histórico: es la reproducción de una carta náutica antigua, no apta para navegación.
Se reproduce la carta entera, tal como la guarda la biblioteca: el papel con sus años, las anotaciones a lápiz del catálogo y las puntas gastadas. Es un documento histórico: no es apto para navegación.
“Balizador «Alférez Mackinlay» · Tte. de Navío C. A. Braña · 1916”
Cartela de la carta
Cómo está hecha
OriginalCarta náutica, 2.ª ed. · balizador Alférez Mackinlay (Braña, 1916) y cañonero Patria (Cánepa, 1924) · dib. O. Pereyra · documento histórico, no apto para navegación, 1928
FuenteAmerican Geographical Society Library, Univ. de Wisconsin–Milwaukee · Dominio público
ImpresiónPigmentada, 12 tintas, en nuestro taller de Mar del Plata
PapelSchoeller Coated Mate 200 g
EntregaSin marco, en tubo rígido
La historia
Las cartas náuticas de la Armada Argentina se levantaban a bordo: un buque de la Marina pasaba semanas en un puerto o una bahía, sondeando el fondo con plomada y midiendo la costa desde tierra, y la carta llevaba en el título el nombre del buque y el del oficial que mandaba el relevamiento. Después se grababan o litografiaban en Buenos Aires y se corregían edición tras edición.
Una bahía hecha de números:
cada uno, una vez que bajó la plomada.