Suzuki Harunobu · Edo, 1765–1770
Una nena levanta una bandeja con un conejo de nieve; la mayor, mano al mentón, lo mira.
A3 (30×42) · A2 (42×59) cm · Coated mate · Impresión pigmentada
Jardín nevado. Una nena levanta con las dos manos una bandeja con un conejo modelado en nieve; la muchacha, alta, de abrigo pardo, se lleva la mano al mentón y lo mira desde arriba. El British Museum, que tiene otra impresión, lo describe como una ofrenda de Año Nuevo. Cleveland registra la técnica con una palabra más: gofrado, un taco tallado que se pasa sin tinta y deja el relieve en el papel (karazuri); la lámina reproduce la imagen, no el relieve. Abajo a la derecha, en rojo, unas iniciales entrelazadas, «H. V.»: el sello de Henri Vever, joyero de París y coleccionista de estampas japonesas.
Se reproduce la hoja entera, tal como la guarda el museo: el papel con sus años, los márgenes y los sellos de quienes la tuvieron. No se retoca ni se empareja el color. Recibís una lámina nueva de una estampa vieja, con sus años a la vista.
Cómo está hecha
OriginalXilografía en color con gofrado sobre papel, década de 1760
FuenteThe Cleveland Museum of Art · 1985.306 · Open Access (CC0)
ImpresiónPigmentada, 12 tintas, en nuestro taller de Mar del Plata
PapelCoated mate
EntregaSin marco, en tubo rígido
La historia
Suzuki Harunobu (ca. 1725–1770) trabajó en Edo, la actual Tokio, y murió en 1770. En 1765 un grupo de aficionados ricos de la ciudad encargó calendarios ilustrados para intercambiar en Año Nuevo, como era costumbre, y en esas hojas la estampa suelta pasó a imprimirse a todo color, con un taco de madera distinto para cada tinta: de cinco a ocho, a veces diez. Se las llamó nishiki-e, «estampas de brocado». Su nombre quedó unido a ese salto. Dibujó sobre todo mujeres y muchachos del mundo flotante —los barrios de placer, el teatro, la calle—, figuras livianas, casi sin peso, y muchas veces una leyenda clásica vestida con la ropa del día: el mitate.
Un conejo de nieve en una bandeja.
Dura lo que dura el frío.