| 1 cuota de $22.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.000 |
| 3 cuotas de $7.333,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.000 |
| 2 cuotas de $11.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.000 |
| 6 cuotas de $4.845,13 | Total $29.070,80 | |
| 9 cuotas de $3.507,04 | Total $31.563,40 | |
| 12 cuotas de $2.848,82 | Total $34.185,80 | |
| 24 cuotas de $1.943,24 | Total $46.637,80 |
| 6 cuotas de $5.073,57 | Total $30.441,40 |
| 6 cuotas de $5.420,07 | Total $32.520,40 | |
| 9 cuotas de $4.126,71 | Total $37.140,40 | |
| 12 cuotas de $3.427,23 | Total $41.126,80 |
| 18 cuotas de $2.210,63 | Total $39.791,40 |
Una pareja joven se abraza sentada en el borde de la galería, las caras juntas; una de las sandalias de madera quedó sola sobre la piedra del escalón. Detrás del tabique corredizo, una mujer mayor se asoma y mira, apoyada con una mano en el tatami. Al fondo corre un arroyo; en el jardín florece el hagi. Harunobu dibuja a los dos amantes casi con el mismo cuerpo y la misma cara, livianos, sin peso, y resuelve la escena más íntima del lote sin un gesto de más. El título que le dio el museo empieza por ella: la que mira.
Se reproduce la hoja entera, tal como la guarda el museo: el papel con sus años, los márgenes y los sellos de quienes la tuvieron. No se retoca ni se empareja el color. Recibís una lámina nueva de una estampa vieja, con sus años a la vista.
Suzuki Harunobu (ca. 1725–1770) trabajó en Edo, la actual Tokio, y murió en 1770. En 1765 un grupo de aficionados ricos de la ciudad encargó calendarios ilustrados para intercambiar en Año Nuevo, como era costumbre, y en esas hojas la estampa suelta pasó a imprimirse a todo color, con un taco de madera distinto para cada tinta: de cinco a ocho, a veces diez. Se las llamó nishiki-e, «estampas de brocado». Su nombre quedó unido a ese salto. Dibujó sobre todo mujeres y muchachos del mundo flotante —los barrios de placer, el teatro, la calle—, figuras livianas, casi sin peso, y muchas veces una leyenda clásica vestida con la ropa del día: el mitate.
Dos que se abrazan, una que espía.
Y una sandalia sola en la piedra.
