William P. Gottlieb · Zanzibar, 1946
La orquesta como instrumento.
Papel Schoeller Ultra Satin RC 240gGiclée · 12 tintas pigmentadasA3 · 30 × 42 cmPieza de colección
Gottlieb retrató a Duke Ellington en el club Zanzibar de Nueva York hacia 1946, en plena madurez. Ellington no escribía para una orquesta genérica: escribía para los músicos que tenía enfrente, con sus timbres y sus manías. La big band, vuelta instrumento propio.
“It don’t mean a thing if it ain’t got that swing.”
Duke Ellington
Calidad de verdad
Impresión giclée de 12 tintas
El giclée es la técnica con que los museos reproducen obras de arte: se imprime con 12 tintas pigmentadas — pigmento, no colorante — sobre papel de bellas artes. ¿Qué cambia para vos? Colores mucho más ricos y fieles al original, y una lámina que no se destiñe con los años. No es una impresión común.
Pieza elegida, no genérica
Una obra buscada, verificada y curada por Métrica para tu pared — parte de un universo cultural, no una reproducción más.
Lista para enmarcar
Se entrega sin marco, para que elijas el tuyo. Llega protegida en tubo rígido.
Especificaciones
FormatoA3 · 30 × 42 cm
MaterialPapel Schoeller Ultra Satin RC 240g
AcabadoSatinado
Resolución300 DPI
Se entrega sin marco, para que elijas el estilo que combine con tu espacio (la imagen enmarcada es de referencia). Recomendamos marcos A3 — 29,7 × 42 cm — en negro mate, madera clara o aluminio.
La historia
Duke Ellington (Washington, 1899–1974) fue pianista, director y uno de los compositores centrales de la música del siglo XX. Dirigió su orquesta durante más de cincuenta años y escribió pensando en el sonido particular de cada uno de sus solistas.
Mood Indigo (1930) — El color Ellington, en tres voces.
Black, Brown and Beige (1943) — Su obra larga, estrenada en el Carnegie Hall.
Ellington at Newport (1956) — El concierto que lo devolvió al centro.
Lo que dicen los que la usan
“Tengo una remera de esta gente… la calidad es un caño: algodón, la estampa. Todo. Los recomiendo furiosamente.”
Diego
“De la de Davis ya voy por la segunda… Más que un cliente, un acólito irredento.”
Ignacio
Ellington escribía para personas, no para atriles.
Métrica lo enmarca.